4 Trucos clave para evitar la Epicondilitis
Si has sentido ese pinchazo molesto en el codo tras un partido intenso, no estás solo. La epicondilitis (o «codo de tenista») es la lesión más común en el mundo del pádel. Pero tranquilo, no hace falta que cuelgues la pala.
Aquí te explicamos cómo solucionar este dolor y, de paso, te presentamos la tecnología definitiva para protegerte.

1. Revisa el grosor de tu puño (Overgrip)
Muchos jugadores cometen el error de jugar con un puño demasiado fino. Esto obliga a apretar la mano en exceso para que la pala no gire, tensionando los tendones del antebrazo.
- La regla de oro: Al cerrar la mano sobre el puño, debe quedar el espacio de un dedo índice entre las puntas de tus dedos y la palma de la mano.
2. Elige una pala con balance bajo
Si tu pala es «cabezona» (balance alto), el peso recae en la punta y ejerce una palanca brutal sobre tu articulación en cada impacto.
- Busca palas de forma redonda o lágrima con balance medio-bajo.
- Asegúrate de que tenga una goma blanda (EVA Soft) para absorber vibraciones.
3. El Secreto Biomecánico: Manguitos FLOKY
Este es el «truco» que está revolucionando la protección del jugador de pádel. No hablamos de una simple manga de compresión. La marca FLOKY ha diseñado manguitos con tecnología biomecánica específicamente pensados para los deportes de raqueta.
- ¿Cómo funcionan? Incorporan una estructura de silicona interna que actúa como un vendaje funcional (tape).
- ¿Qué consiguen? Guían el movimiento del brazo, reducen las vibraciones que llegan al tendón y estabilizan el codo y el antebrazo sin limitar tu movilidad.
- Beneficio extra: Mejoran la oxigenación muscular y aceleran la recuperación. Si el dolor ya existe, un manguito FLOKY es tu mejor aliado para seguir jugando protegido.

4. Punto de impacto: No golpees tarde
El punto de impacto, ¡también es técnica de juego! Si golpeas la bola por detrás del cuerpo, el codo absorbe todo el impacto.
- Consejo PRO: Intenta golpear siempre la bola delante de tu cuerpo. Esto permite que la fuerza venga del hombro y el core, protegiendo tu codo.


